lunes, 7 de marzo de 2011

Sobre el supuesto viaje a Bogotá de Supermán y Archer

Soy Archer.
El Archer del que hablan estos dos hombres llamados Adrián Pino y Juan Carlos Acevedo en un intento de crónica roja o rosa.
Pero no los conozco.
No sé por qué están hablando de mí.
No sé de ningún viaje ni me interesan sus poemas o su prosa.
Creo que están equivocando el camino, que comprometen su futuro al hablar de alguien que está por encima del bien y del mal.
Les pido que me dejen tranquilo.
Soy un río que se desboca con gran facilidad, al que le llueve mucho, que trae demasiados troncos secos, por el que ruedan inmensas rocas.
Les llamo la atención para que no inventen más historias con mi nombre, para que digan que he sido su compañía en un viaje tonto como deben ser ellos. No me gusta la mentira. Si desean ser grandes escritores, empiecen por decir la verdad. O la verdad les caerá encima como la roca de Sísifo.
Repito: no los conozco ni deseo conocerlos. 
Es sano olvidar en estos tiempos. No lo olviden.
Y si he podido hackear esta página con solo mover el mismo dedo que aprieta el gatillo, imaginen el riesgo que corren de no hacer caso a esto que digo.

Archer

2 comentarios:

ximena g. dijo...

¿Qué será lo que nos oculta el señor Archer? ¿Por qué tanto odio y resentimiento en su interior?, a caso el problema no es consigo, a caso que importa cuán famoso es debe ser que no quiere quedar en evidencia y quiere pasar como un personaje oculto, oscuro, invisible, indescifrable....

Nacalian dijo...

OJO CON LOS TRONCOS Y LAS PIEDRAS QUE ESOS SÍ MUELEN HASTA HUESOS